Límites, padres e hijos

Los límites son, sin duda, un tema muy interesante con el que no siempre sabemos qué hacer.

Mi experiencia es que el hecho de si puedo poner límites y cómo lo hago depende de muchos factores. Ahora mismo me vienen a la mente los dos primeros, así que podemos echarles un vistazo.

La primera pregunta es: ¿cómo me llevo yo misma con los límites? ¿Veo los límites como algo positivo o negativo? ¿Me gustan o los considero algo restrictivo?

Si nosotros mismos consideramos que los límites con algo negativo y no nos llevamos bien con ellos, entonces no nos gustará usarlos y, por lo tanto, los evitaremos.

Y la segunda pregunta es: ¿tengo claro qué es lo que quiero? Quizás piensen que es una pregunta absurda porque, por supuesto, saben lo que quieren. Pero puede que no sea tan sencillo.

Por supuesto, hay muchas cosas que están claras. Por ejemplo, cuando queremos que el niño se levante por la mañana para ir al jardín de infancia, o que se vista para salir, etc.

Pero hay muchas otras cosas que no son tan evidentes. A menudo les damos órdenes a los niños, pero ¿sabemos realmente por qué?

Me viene a la mente, por ejemplo, el tema habitual de la limpieza, como en el cuarto de los niños. Por supuesto que hay que limpiar la habitación, pero ¿con qué frecuencia, cuánto y qué exactamente? ¿Y realmente les molesta que no esté perfectamente ordenado si se cierra la puerta y el desorden que hay allí no invade su propio espacio. ¿Cómo lo ven ustedes en realida?

Ambos puntos podrían analizarse más a fondo, pero si responden a las preguntas que aparecen en el texto, muchas cosas podrían empezar a aclararse.